Desde sistemas de trazabilidad blockchain hasta sensores de calidad, pasando por herramientas predictivas o inteligencia artificial aplicada a la agricultura, la innovación es constante. Sin embargo, no toda innovación es automáticamente certificable. La clave está en entender qué características debe tener una tecnología agroalimentaria para integrarse en esquemas de certificación oficial, ya sea en seguridad alimentaria, producción ecológica, trazabilidad o conformidad con protocolos específicos como el recientemente publicado Protocolo de certificación de centros de embalaje de huevos (RD 1027/2024).
¿Qué significa realmente que una tecnología sea certificable?
Es importante aclarar un concepto fundamental: no certificamos tecnologías «en abstracto». En el mundo de la certificación, evaluamos procesos, productos o servicios que se ajustan a requisitos establecidos en una norma, reglamento o protocolo específico. Una tecnología puede formar parte de ese sistema cuando contribuye al cumplimiento de los requisitos establecidos, por ejemplo, garantizando la trazabilidad de un producto.
Para que esto sea posible, el funcionamiento de la tecnología debe ser verificable, repetible y estar debidamente documentado. Además, debe generar evidencias objetivas que puedan ser auditadas, como registros, datos o informes. Si tu solución permite demostrar de forma fehaciente que una explotación, un centro de procesado o una cadena de suministro cumple con un criterio normativo, entonces puede desempeñar un papel importante en una certificación.
Criterios fundamentales para la certificación
Al evaluar si tu tecnología puede integrarse en un sistema certificado, es esencial que cumpla con varios criterios fundamentales.
- La trazabilidad es quizás el más importante: tu sistema debe permitir seguir el rastro del producto, proceso o dato a lo largo de toda la cadena. Esto significa que cada paso, cada modificación y cada transferencia debe quedar registrada de manera clara e inequívoca.
- La recolección de datos verificables constituye otro pilar fundamental. Los datos que genere tu sistema deben almacenarse con integridad absoluta, sin posibilidad de alteración no autorizada. Esto implica contar con sistemas robustos de almacenamiento y, en muchos casos, con técnicas de cifrado o blockchain que garanticen la inmutabilidad de la información.
- La documentación técnica detallada es imprescindible. Debes poder explicar con precisión cómo funciona tu tecnología y cómo contribuye al cumplimiento de una normativa concreta. Esta documentación debe ser comprensible para auditores externos y técnicos especialistas.
- La estabilidad del sistema en el tiempo y bajo distintas condiciones operativas es esencial para la confianza en el proceso de certificación. Un sistema que falla intermitentemente o que produce resultados inconsistentes no puede formar parte de un esquema de certificación serio.
- La interoperabilidad con otras plataformas o sistemas oficiales como REGA, SIEX u otros registros oficiales puede marcar la diferencia entre una tecnología integrable y una que permanece aislada. La capacidad de comunicarse con sistemas existentes facilita enormemente la adopción y verificación.
- Finalmente, la capacidad de auditoría y exportación de datos es fundamental. Un auditor externo debe poder verificar el cumplimiento utilizando tu sistema, accediendo a los datos relevantes de manera clara y estructurada.
Tecnologías con mayor potencial certificable
Algunos tipos de tecnologías muestran especial potencial para integrarse en procesos de certificación. Los sistemas de trazabilidad digital, ya utilicen blockchain, RFID o códigos QR dinámicos, están revolucionando la manera en que seguimos los productos a lo largo de la cadena alimentaria.
Las plataformas de gestión de riego de precisión que mantienen registros detallados del uso de agua están ganando importancia en certificaciones de sostenibilidad y uso eficiente de recursos. Los sensores ambientales y de calidad que monitorizan temperatura, humedad, niveles de amoníaco y otros parámetros críticos proporcionan datos objetivos fundamentales para múltiples tipos de certificación.
Los modelos predictivos para plagas, enfermedades o puesta están demostrando su valor en la optimización de procesos productivos certificados. La inteligencia artificial aplicada a la clasificación visual automatizada de productos agroalimentarios ofrece consistencia y objetividad en los procesos de control de calidad.
Las herramientas de gestión documental conformes a normativas alimentarias facilitan enormemente los procesos de auditoría y seguimiento. Es importante recordar que estas tecnologías no se certifican por sí mismas, sino que son evaluadas como parte integral del sistema de producción o control que busca la certificación.
Obstáculos comunes para la certificación
Existen ciertos tipos de soluciones tecnológicas que habitualmente encuentran dificultades para integrarse en procesos de certificación; Los prototipos en fase beta sin validación operativa robusta representan un riesgo demasiado alto para esquemas de certificación que requieren consistencia y fiabilidad. Los sistemas cerrados que no permiten verificación externa de datos van en contra del principio fundamental de transparencia que rige los procesos de certificación. Las soluciones sin capacidades de trazabilidad ni registros exportables pierden una de las funcionalidades más valoradas en certificación. Las aplicaciones que únicamente aportan recomendaciones sin implementar controles efectivos pueden ser útiles para la toma de decisiones, pero no contribuyen directamente al cumplimiento de requisitos normativos verificables.
Preparando tu tecnología para la certificación
Si tu solución aún no cumple todos los requisitos necesarios, existen varias acciones que puedes emprender para mejorar su potencial certificable:
- Documentar de manera exhaustiva los procesos y resultados que gestiona tu sistema es un primer paso fundamental.
- Diseñar tu sistema pensando desde el inicio en la auditoría externa te ahorrará modificaciones costosas en el futuro. Esto implica considerar qué información necesitará un auditor, cómo accederá a ella y en qué formato la recibirá.
- Asegurar que los datos generados sean accesibles, legibles y verificables por terceros es esencial. Esto puede requerir implementar APIs específicas, formatos de exportación estándar o interfaces de consulta para auditores.
- Tener en cuenta las normas sectoriales y requisitos oficiales desde la fase de diseño te permitirá desarrollar una solución que encaje naturalmente en los marcos normativos existentes. Esto incluye conocer los protocolos específicos de tu sector y los requisitos de las entidades certificadoras con las que podrías trabajar.
Para que una tecnología agroalimentaria sea «certificable», no basta con que sea innovadora o eficiente. Debe integrarse de forma clara y verificable en un sistema productivo que cumpla con requisitos normativos específicos. Si estás desarrollando una solución y tu cliente final necesita certificación, asegúrate de que tu sistema puede generar los registros y evidencias que exige el protocolo o reglamento correspondiente. La posibilidad de certificación no es un añadido posterior, sino una característica que debe considerarse desde las primeras fases del desarrollo tecnológico. Las startups que comprendan esta realidad y diseñen sus soluciones con estos criterios en mente tendrán una ventaja competitiva significativa en el mercado agroalimentario certificado.

